Una montaña de actividades
El esquí es la principal actividad durante una estancia en la montaña, sin embargo, no es el único centro de interés. Las estaciones francesas ofrecen una gran cantidad de actividades complementarias o alternativas, tanto deportivas como culturales. Panorama.
El esquí, sí, ¡pero a mi manera!
Las estaciones francesas han creado fórmulas flexibles para esquiar a tu antojo, especialmente con los forfaits modulables de 2 a 5 horas consecutivas con los que pagas únicamente lo que esquías. Además, la oferta de esquí se ha diversificado para responder a todas las expectativas: a las pistas cada vez mejor preparadas y compactadas para la práctica alpina “clásica”, ahora hay que añadirle los snowparks y boardercross para los adeptos del freestyle; y también, zonas “freeride” seguras, para probar y gozar de la nieve polvo sin arriesgarse inútilmente. Con el esquí de noche también puedes experimentar nuevas sensaciones, a la luz de los proyectores, de la luna o de una linterna frontal, a veces seguido de una comida en un restaurante en altitud.
Adrenalina y armonía con la naturaleza
Una estancia en las montañas francesas es la oportunidad de iniciarte a los nuevos deportes blancos muy apreciados por los adolescentes. El speed riding es una de estas actividades en boga: enganchado a un mini parapente, el esquiador alterna curvas en la nieve polvo y sobrevuelo de pequeños obstáculos dispuestos en el camino. Con el snowkite o el skikite (según que lo practiques con esquís o con un snowboard) puedes recorrer grandes espacios vírgenes, arrastrado por una cometa en forma de parapente. Los apasionados de adrenalina también van a apreciar el trikke ski y el snowscoot, un tipo de “patinete de nieve” montado en mini esquís o mini snowboards. El trineo y sus variantes –sobre todo el snake-gliss, conjunto de trineos que forman una serpiente gigante, o el yooner, la versión moderna del paret, es decir, un trineo montado en un solo esquí, dirigido gracias a un mango- también procuran una cantidad de sensaciones nuevas y ataques de risa. Si buscas más tranquilidad, las estaciones francesas también proponen una multitud de actividades para sentirse en armonía con la naturaleza: esquí de fondo, paseos con raquetas o con perros de trineo, esquí-joëring (esquí arrastrado por un caballo o hasta por un buey), buceo bajo hielo… Para estar en completa armonía con la naturaleza, algunas estaciones te proponen ¡pasar la noche en un iglú!
Cultura y patrimonio
Las vacaciones en las montañas francesas no son solamente para los deportistas, también son la oportunidad para descubrir el patrimonio de las estaciones. Buena cantidad de las mismas proponen visitas guiadas para descubrir sobre todo, sus iglesias o sus antiguas granjas. Granjas en las que los pequeños pueden acercarse a los burros, cabras, vacas y otros animales, hasta pueden ver la fabricación de quesos tradicionales (Tommes, Reblochon, Cantal, Beaufort, Comté, Abondance, etc.). Lo hay también para los melómanas, que se benefician de conciertos de jazz, de órgano, de reggae y de DJ conocidos internacionalmente. Durante el invierno proponemos una agenda llena de eventos que te invitamos a consultar en la página web, en francés, inglés o neerlandés.
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